La verdad es que me gusto oír su voz después de tanto tiempo.
No podía parar de temblar, me sentía extraña ,para mi era como ir hacia atrás.
Me sentí cómoda, pero a la vez bastante extraña, me salia la típica sonrisa tonta que se te escapa sin tu quererlo.
- Encantada de conocerte pequeña, por milésima vez, después de todo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario